Muros exteriores de Aincrad
Mundo
Los muros exteriores de cada piso en Aincrad están hechos del mismo material mágico que el laberinto, con una barrera que se extiende en un radio de más de 40 kilómetros a su alrededor. Esta barrera separa Aincrad por completo del resto del mundo, aislándola y asegurando un clima siempre soleado. El muro está hecho de acero élfico, una mezcla única de ceniza, suelo especial y savia de árbol; está tan bien hecho que brilla como el hierro, engañando al ojo inexperto. Por eso, Aincrad es conocido como el Castillo Flotante de Acero.