Última esperanza
Mundo
Hay un altar construido a los pies de una gran estatua de piedra. Un puente ancho lleva hasta ella, aunque los años de erosión lo han dejado medio enterrado entre los escombros de las colinas que lo rodean. El altar descansa en un camino que llega a la torre y la tradición local cuenta que antes fue el lugar de rituales sagrados o pruebas divinas. No han sobrevivido registros definitivos para confirmar los detalles, pero las pruebas que apuntan a que se usaba con motivos ceremoniales son claras. Poca gente hoy en día conoce su historia. Ubicado a gran altura con una estructura abierta y expuesta, ahora solo se le conoce como un lugar traicionero que es mejor evitar.